Viajar a mi lado nos llevará próximamente a un lugar muy especial al que cariñosamente llamo «la tierra de las emociones».
Un rincón del Himalaya indio, conocido como el «Pequeño Tibet», donde descubriremos paisajes de una belleza intensa y pueblos remotos de cultura tibetana auténtica.










Esta remota región del Norte de India, se encuentra literalmente enclavada entre las impresionantes montañas de la cordillera del Himalaya y a una altura de por encima de los 3000 m.
Ladakh, es uno de los lugares, que estando fuera del Tíbet, el budismo Tibetano pervive con más fuerza; por algo se le conoce como «el pequeño Tíbet».
Ladakh tiene todo lo que se necesita, para enamorarse completamente de ella…
unos paisajes únicos, donde sus montañas que casi tocan el cielo te dejan sin palabras.
Cuando estas allí, puedes sentir una pureza espiritual (no sé como llamarlo), que se respira en el aire, la belleza y autenticidad de sus aldeas y de sus pueblos, donde sus gentes conservan sus tradiciones, su cultura, su forma de vivir y muy especialmente, su forma de «sentir la vida».
Ladakh, es la tierra de Monasterios Budistas Tibetanos centenarios y milenarios, todos ellos enclavados en lugares tan increíbles, que tan solo con observarlos, te dejan literalmente sin aliento (siempre he dicho, que Ladakh, es la «tierra de las emociones»)
Desde el primer momento que llegas, el impacto emocional que sientes es tal, que no puedes evitar enamorarte perdidamente de ella.
Así de mágica es Ladakh, y tratar de explicarlo con palabras e incluso mostrar fotos del lugar, es incomparable con la sensación que te produce el estar ahí…
Pilar